Es como un examen sorpresa un lunes a primera hora, un dolor de panza debido a los nervios, la torta cuando por fin te decidiste por el pan, como estar enferma un sábado a la noche, como comprarte una remera y después verla en la liquidacion a la mitad de precio, esa mezcla de desilución y angustia, eso que te agarra cuando tenes el llanto en la garganta y sabes perfectamente que no podes llorar, entonces te lo tenes que tragar y por dentro sentís un castillo que se desmorona como si el Rey, la Reina y la princesa hermosa hubieran desaparecido.
Nada mas feo que esa sensación, las ganas que tenes de decirle ¡volve conmigooooo! y perder todo el orgullo que hasta ahora recuperaste ignorandolo porque sabes muy bien que esta en otra, y sin embargo te seguís ilusionando...
Lo ves en todos lados, porque es obvio, siempre llega el momento en que el escribir el nombre de él te sale más lindo que escribir el tuyo, que se te confunde tu numero de celular con el suyo, soñas que la deja, que te pide que se vean, esa facilidad que tenes para hacerte la cabeza que te lleva a pensar que te lo vas a encontrar en un colectivo, en el super, caminando por algún parque y te detenes a pensar y gastas minutos de tu vida imaginando lo que le dirías, lo que observarias de su cara despues de tanto tiempo, planeas hasta el ultimo detalle, hasta salís arreglada por si te lo cruzas...
Y cuando lo pensas en frío, decís: '' no puedo tener tanto quilombo en la cabeza ''
